¿Es el seguro el ultimo firewall frente a los ciberataques?

 






Hace unos días tuve la suerte de ser invitado por Emiliano Piscitelli (Fundador y GEO de BeyGoo) a la presentación de un software en el que, en tiempo real, al ingresar un dominio se pueden ver todos los ataques de phishing, ransomware y malware. Además, permite detectar qué usuario fue infiltrado, en qué equipo se produjo la infección y muchas cosas más.

Haber participado de la presentación me dejó asombrado por la gran cantidad de ataques diarios que sufre cualquiera que tenga un dominio. Yo mismo, al tener dominio y mail propio, me encuentro todos los días con correos dudosos: envíos de CV con links, avisos de que tengo paquetes en el correo para hacer seguimiento e incluso uno que me encantó por su “originalidad”, supuestamente enviado por la Policía Federal por una causa.

Esto me llevó a consultar estadísticas y ver cuánto han crecido los ataques en Latinoamérica en lo que va del año. Prefiero no poner los resultados… y menos los de Argentina en estos primeros meses de 2026.

Entonces, la pregunta no es si vas a sufrir un ataque.

La pregunta es cuándo… y cuánto te va a costar.

Estos son algunos de los efectos de un ataque exitoso:

Operativos

- Caída de sistemas y servidores.

- Imposibilidad de facturar o cobrar.

- Interrupción total o parcial de la actividad.

- Pérdida o daño de bases de datos.

- Paralización de procesos productivos o administrativos.

Económicos

- Pérdida de ingresos por no poder operar.

- Costos de recuperación de información y sistemas.

- Pago de rescates (ransomware).

- Horas extra y contratación de especialistas.

- Pérdida de clientes y contratos.

Legales y regulatorios

- Reclamos de clientes o terceros por fuga de datos.

- Sanciones por incumplimiento de la Ley 25.326 de Protección de Datos Personales.

- Gastos de defensa jurídica.

- Obligación de notificar a los afectados.

Hoy es habitual que las empresas incluyan los ciberataques dentro de sus análisis de riesgos y busquen mitigarlos formando equipos internos o contratando empresas de ciberseguridad, especialmente por la información sensible de sus clientes —CBU, tarjetas de crédito, billeteras virtuales, datos personales, etc.— que, de ser obtenida por hackers, no solo afectará a los clientes sino también al negocio responsable de su resguardo.

En Argentina, la Ley 25.326 de Protección de Datos Personales regula el tratamiento de datos y establece obligaciones para las empresas respecto de la protección de la información de sus clientes. También dispone que, ante un incidente que comprometa datos personales, deben garantizar la confidencialidad, integridad y seguridad de la información.

Otra norma relevante es la Ley 26.388 de Delitos Informáticos.

En materia aseguradora, la Ley 12.988 (Instituto Mixto de Reaseguros), en su artículo 2°, establece: “Queda prohibido asegurar en el extranjero a personas, bienes o cualquier interés asegurable de jurisdicción nacional”.

Esto genera una pregunta inmediata:

¿Hay compañías de seguros en Argentina que cuenten con pólizas que actúen como última defensa frente a ciberataques?

Sí. Por ahora son pocas, pero no me cabe duda de que este año se sumarán más.

¿Y qué cubren?

- Respuesta a incidentes: gastos de peritos informáticos, investigación forense y contención del ataque.

- Recuperación de datos y sistemas: restauración de información, software y redes.

- Interrupción del negocio: pérdida de beneficios por caída de sistemas.

- Extorsión cibernética / ransomware: negociación y pago (cuando corresponde), más costos asociados.

- Gestión de crisis: comunicación, relaciones públicas y manejo reputacional.

- Notificación a afectados y monitoreo de identidad.

- Responsabilidad civil frente a terceros por violación de datos personales o confidenciales.

- Multas y sanciones (cuando sean asegurables) vinculadas a normativa de protección de datos.

- Defensa legal y gastos judiciales.

Algunas pólizas incluyen, además:

- Acceso a equipos de respuesta 24/7.

- Servicios de prevención y capacitación.

En resumen, cubren el costo del ataque, la pérdida económica por la caída del negocio y los reclamos de terceros, así como la gestión legal, técnica y reputacional del incidente.

Para terminar, me parece importante señalar que el seguro no es un gasto, es un contrato que nos permite blindarnos económicamente y garantiza una indemnización o reparación de los daños causados por un siniestro (hecho fortuito, inesperado o incierto), como en este caso los ciberataques.

¿Qué opinan?

¿Es el seguro la última defensa frente a los ciberataques?

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